Es evidente que la inteligencia artificial ha llegado para quedarse, y aunque podemos intuir su impacto, aún no somos conscientes de todas sus implicaciones. Para algunos, la tecnología es vista como la solución a todos nuestros problemas. Sus discursos están llenos de entusiasmo y optimismo. Para otros la IA puede poner en peligro la humanidad. Como en una peli de Quentin Tarantino sólo ven muerte, destrucción y caos.
¿Qué relato es el verdadero? Ante estas dos posturas enfrentadas conviene recordar lo que como humanos nos ha estado acompañando desde el principio de la historia, porque es, en esos conceptos, ideas o principios atemporales, en aquellos que han superado el paso de los tiempos, donde reside la verdadera sabiduría. Tanto para entender por qué nos polarizamos, como para entender las implicaciones y nuestro posicionamiento ante esta nueva tecnología. Reflexiones que dos mil quinientos años después siguen estando vigentes y alumbrando nuestro camino en todos los ámbitos del conocimiento.
¿Y qué nos dice la historia de nuestra tendencia a posicionarnos? Cuando profundizas en la naturaleza del ser humano, comprendes que por alguna razón evolutiva nos gustan los extremos. Somos tribales, hacerlo nos asegura formar parte de algo, refuerza nuestra identidad, nos conecta con el lado emocional. Lo nuevo, o al menos lo aparentemente nuevo, despierta nuestra curiosidad, nuestro interés. También vamos a los extremos porque es una forma de simplificar. Nos ahorra tiempo, nos hace pensar menos y nos ayuda a tomar decisiones de manera más rápida. Esta forma de operar, que básicamente consiste en “reducir la realidad” no nos asegura tomar las mejores decisiones.
Y precisamente eso puede ser un riesgo para tu negocio.
En el mundo de la empresa también nos posicionamos y tomamos partido rápidamente. Supongo que el FOMO empresarial juega su papel y en ese rol, del “hacer” antes que el “pensar” la mayoría de las empresas ante esta nueva ola han decidido invertir grandes presupuestos en la adopción de esta tecnología desde un punto de vista puramente técnico. Es decir, se están centrando únicamente en la herramienta y en su uso.
Y, ¿ por qué debería importarme que en mi negocio mis equipos vayan más allá de esa mirada técnica cuando adopten esta tecnología?
La IA sin ninguna duda nos va a traer cosas maravillosas, a nivel personal y profesional y en nuestra mano está anticipar las que realmente van a contribuir a que vivamos en un mundo más humano. Si como compañías realmente nos mueve el progreso y el bienestar de la sociedad, sí queremos materializar los prometedores propósitos que hemos definido y que hemos decidido que guíen nuestras decisiones de negocio, el único camino que hay pasa por “pensar cada vez mejor”, y por ser capaces de hacernos cada día mejores preguntas.
¿En qué me puede ayudar realmente la IA?, ¿qué desafíos y oportunidades tendrá su adopción en mi día a día?, ¿están los equipos preparados para trabajar con herramientas que además de automatizar parte del trabajo, puedan llegar a ampliar los sesgos, impactar en la calidad de las relaciones o fomentar la falta de equidad?, ¿cómo me aseguro que el talento piensa mejor que la máquina?, ¿cómo supero la inmediatez y la emoción del momento y me guió por el largo plazo?, ¿dónde estarán las oportunidades de negocio o de aportación real para mis clientes?, ¿cómo me aseguro estar tomando las mejores decisiones anticipando las posibles consecuencias?…
En definitiva preguntas que nos ayudan a avanzar y nos sacan del piloto automático. Porque ¿cómo puede ser que nuestro foco este puesto en hacer que la IA piense mejor y que no invirtamos en qué nuestros equipos piensen mejor?. ¿Estamos seguros de que este es el futuro que deseamos y necesitamos para nuestras empresas?.
La gran amenaza de nuestro tiempo no es la tecnología
Tampoco es el cambio climático, ni la crisis política y social. La gran amenaza de nuestro tiempo es la pérdida de nuestra humanidad. La falta de pensamiento crítico, la incapacidad de generar relatos con sentido, la dificultad que tenemos de proyectarnos y definir visiones poderosas y esperanzadoras. La ausencia de creatividad para resolver los desafíos a los que nos estamos enfrentando.
A veces, pensamos que los retos que tenemos como sociedad son puramente técnicos y que solucionarlos está en manos de unos pocos. La historia, una vez más, nos demuestra que estamos equivocados. La técnica siempre es una decisión humana, por eso cuanto más cultivemos lo humano, más capacidad tendremos de resolver aquello que amenaza nuestro futuro. También nos dice que es precisamente en las pequeñas decisiones, en el día a día, y en la valentía de los líderes que se cuestionan la norma, donde se gestan las verdaderas transformaciones.
Nosotros tenemos claro que las preguntas son la materia prima del criterio bien enfocado, que cuánto más creativas, más caminos podremos abrir y transitar. Porque en todo aquello que se presenta como una promesa, dudar es la vía más poderosa para asegurarnos que no nos estamos dejando llevar por el pensamiento reduccionista. Porque esto no va de copiar, imitar o replicar, esto va de pensar por uno mismo.
Entonces, ¿cómo puedo ayudar a mis equipos a pensar mejor sobre las oportunidades y los retos de la IA?, ¿cómo sé que me estoy haciendo las preguntas correctas?, ¿cómo soy fiel y demuestro el compromiso con mi propósito empresarial?
En la antigüedad, cuando surgían desafíos o problemas tanto sociales, políticos, morales, o incluso científicos, los filósofos a menudo respondían postulando principios o elaborando teorías para abordar dichos retos. La filosofía, desde sus inicios, ha sido una disciplina que busca comprender y ofrecer soluciones a los problemas fundamentales del ser humano y de la sociedad. A lo largo de la historia, diferentes escuelas filosóficas han intentado formular principios que puedan guiar la acción, el pensamiento y el comportamiento humano ante desafíos concretos. Y eso es precisamente lo que queremos hacer nosotros.
En Soulsight llevamos casi cinco años investigando las implicaciones de la IA de la mano de la filosofía, y ayudando a compañías como la tuya a que sean capaces de habitar sus preguntas. No nos hemos dejado seducir por la velocidad, hemos preferido apostar por la pausa y la reflexión como garantía de un marco de pensamiento profundo y humano, a la altura del momento y de las implicaciones éticas que la IA está teniendo y que va a tener en nuestro trabajo y en nuestra vida. Queríamos apagar el barullo incesante de las tendencias, creando un espacio de reflexión y diálogo para identificar esos principios que nos deben guiar. Una ‘cápsula sonda’ que promueve la conversación entre expertos, clientes y filósofos en un espacio real y físico.
Filosofía e IA, una combinación imbatible para el futuro de la adopción de está tecnología en tu empresa y en tus equipos.
Necesitamos entender qué está pasando para hacer las cosas mejor. Es por ello que creamos este espacio, una sala, una sonda para analizar sensaciones, generar preguntas, validar respuestas, y descubrir insights y oportunidades para guiar a las compañías, que como la tuya, se encuentran entre “el técnico que les avisa del cambio” y “el visionario que quiere transformar su negocio”.
Creemos que el humanismo debe ser el motor de la IA, de su diseño, pero también de su uso y de su aplicación. Motor de la estrategia que estás desplegando en tu organización, de las decisiones que estás tomando, de la formación que ofreces a tus equipos para no quedarte solo en lo técnico, que siendo necesario no te diferencia, ni hace que tus equipos piensen mejor, y puedan ir más allá, creando valor e impacto.
Por eso, estamos revisitando a los clásicos, a los filósofos modernos y a los contemporaneos, para conectar con esas ideas fundacionales de las que te hablaba antes, esas que, a diferencia del metaverso, no han pasado de moda. Esas que nos sirven de guía para marcar el camino. Y que pueden ayudarte a definir tu estrategia a la hora de implementar la IA en tu negocio y con tus equipos.
Todo este conocimiento lo compartimos a través de nuestro laboratorio y a través de programas de aprendizaje radical en torno a la IA y la filosofía. Si estás interesado en saber más, crees que sería bueno formarte en este campo o quieres participar y sacar partido a nuestra investigación no dudes en ponerte en contacto con nosotros.