Se dice que esta época que estamos viviendo ha servido y está sirviendo para reflexionar, que aunque creo que es así, no sé de cuánta profundidad y realismo la podemos dotar, ya que quizá el contexto para hacer reflexiones no sea el más propicio.
Pero bueno, pongamos que son de buena calidad y que nos están llevando a puntos interesantes para activar. Lo que me planteo y quiero compartir es ¿realmente no estaremos re-viviendo una estructura de reflexión de “fin de año”?, es decir, la gran mayoría el día 31 de diciembre hacemos una introspección de vida y buenos propósitos, los cuales abarcamos con mucha motivación el día 1 de enero y el día 1 de febrero se han desvanecido, pongamos como ejemplo el gimnasio o dejar de fumar.
¿Qué quiero decir con todo este planteamiento? Que de motivados está el mundo. Siempre nos han dicho que la motivación es lo que mueve todo, que sino estás motivado no puedes realizar nada… “bla bla bla” y sin quitar la razón a las personas que lo dicen, creo que nada se realiza si no tienes la voluntad para hacerlo. Yo puedo estar super motivada para ir al gimnasio, pero si no tengo la voluntad para sacar el tiempo y de ser constante, pues por muy motivado que esté, quizá lo estoy desde mi sofá.
Este es mi miedo, que las corporaciones y las personas que las dirigen hayan hecho sus reflexiones, estén super motivados para hacer cambios, pero que no tengan la voluntad que se necesita para desarrollarlos, ya que para hacerlo se encontrarán con muchas barreras. Las buenas palabras en época de crisis están muy bien, pero mejor están los actos.
Hay que tener mucha voluntad para diseñar la vida que queremos vivir y la compañía que queremos ser.
Pero igual que he dicho que de motivados está el mundo, también lo está de personas con una voluntad de hierro, que ésta situación les ha ayudado a plantearse esos buenos propósitos y a darse de cuenta de que para evolucionar hay que cambiar, que para crecer hace falta creatividad y que para triunfar hay que ser cada día más humano y más ético.
Animo a todos a poner en práctica la voluntad, entrenarla y ser fiel a sus buenos propósitos y si no puedes solo, pide ayuda y hazlo acompañado de aquellas personas que saben no quedarse en el sofá creyéndose sus propias excusas; porque hay personas y empresas que ayudan a resetear comportamientos para poder crear un mundo mucho mejor, lleno de personas con una voluntad de hierro.
Carolina Rodríguez
Estrategia e innovación en Soulsight