Entender bien de dónde vienen las cosas ayuda a acabar con creencias y poder alinear necesidades, oportunidades y alcanzar el conocimiento básico necesario para poder avanzar. La falta de conocimiento en torno a la IA generativa sigue ampliándose por culpa de visiones técnicas de ingenieras y visionarios. De hecho, mucha gente necesita comprender mejor orígenes y porqués.
Este artículo busca alinear a las empresas para colaborar y acelerar la innovación, reduciendo esa brecha de conocimiento y podamos partir de un lugar común.
La tecnología como motor de evolución: la eficiencia
La tecnología ha sido un factor determinante en la evolución humana y en la transformación de nuestra sociedad desde el inicio de las civilizaciones. La eficiencia es su propósito, ya sea como herramienta, método o técnica que aumenta nuestras capacidades. La tecnología, en evolución constante, es capaz de transformar nuestra sociedad, creando nuevas oportunidades y muchos desafíos. Y qué mejor que buenos ejemplos evidentes pero transformadores:
El espejo de mano
Revolucionó la higiene personal y la autopercepción. Permitió a las personas verse a sí mismas con claridad, facilitando el cuidado personal y la aplicación habitual de cosméticos. Esto pudo mejorar la higiene, pero también influyó en la autoestima y la representación social. Su portabilidad permitió llevar la herramienta a cualquier lugar, aumentando la eficiencia en el arreglo personal y haciendo crecer la obsesión por cómo te ven.
La imprenta
En el siglo XV la imprenta transformó radicalmente la difusión del conocimiento. Permitió la producción masiva de libros, reduciendo drásticamente el tiempo y costo de reproducción de textos. Esto permitió el acceso a la información, aceleró el intercambio de ideas y fue fundamental para el Renacimiento y la revolución científica para dar paso a un mundo donde saber leer y escribir dejaron de ser una utopía.
El computador personal
El ordenador personal, popularizado en los 80s, ha revolucionado casi todos los aspectos de la vida moderna. Ha transformado la forma en que trabajamos, nos comunicamos o accedemos a la información. En el ámbito laboral, ha aumentado la productividad al automatizar tareas, facilitar el análisis de datos y permitir la colaboración a distancia. Su impacto en la eficiencia es tan profundo que ha redefinido industrias enteras y creado nuevas formas de trabajo o de estilos de vida.
A continuación, vamos a subrayar la aparición de una tecnología que lo está cambiando casi todo: la Inteligencia Artificial.
”Todo lo que pueda hacer la I.A., lo va a hacer».
—Sam Altman. OpenIA CEO. Creador ChatGPT.
El surgimiento de la Inteligencia Artificial: tomar mejores decisiones
Una de las tecnologías que está definiendo nuevos paradigmas en la forma en que vivimos, pensamos y trabajamos es la inteligencia artificial. La toma de decisiones eficiente analizando datos y la automatización para mejorar la productividad son claves de su éxito. Se aplica desde a objetos físicos, como teléfonos, hasta sistemas complejos como en un avión.
Sin duda la I.A. está determinando nuestra evolución cómo ya lo hizo la electricidad y lo hace prometiendo relacionarnos desde la personalización, prevención y predicción.
¿Personalizar?
Los smartphones modernos aprovechan la IA para mejorar la experiencia del usuario. Se optimiza la batería, los asistentes virtuales agilizan las decisiones y aprenden a anticiparse, la IA permite funciones en las cámaras para mejorar la calidad, identificar rostros o eliminar elementos. Dentro de los smartphones además conviven aplicaciones, algunas alimentadas por la IA, y que permiten formalizar patrones que ayudan a comunicar, alertar, notificar a través de un aparato que nos convierte en un sensor que mejora nuestro perfil para poder personalizar experiencias.
¿Prevenir?
La IA es crucial para la prevención y detección del fraude. Es capaz de analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real para identificar patrones sospechosos y anomalías con una respuesta inmediata.
En la banca la IA detecta transacciones no autorizadas, lavado de dinero o patrones de fraude en e-commerce. En los seguros para detectar reclamos falsos o en la salud con la facturación irregular. La IA aprende rápido para lo bueno… pero recordemos también que para lo no tan bueno.
¿Predecir?
La IA revoluciona la toma de decisiones porque permite a las empresas anticipar cambios en la demanda y optimizar su inventario, mejorando el ROI. Predecir el comportamiento del consumidor gracias a la IA optimiza la estrategia y descubre oportunidades de desarrollo. En la cadena de suministro la IA ayuda a evitar interrupciones operativas, identifica riesgos potenciales y permite mantener la competitividad en un mercado más dinámico y complejo. Ahí es nada.
La revolución de la IA Generativa: crear sin necesidad de tener idea
La IA generativa es un tipo de IA, que acaba de empezar, en forma de colaborador creativo, generando contenidos originales como textos, imágenes, música o código de programación. Es la evolución dinámica de la ofimática con un interfaz natural conversacional. Su poder radica en la capacidad de establecer un diálogo natural y humano, haciendo su uso más accesible e intuitivo, frente a la clásica experiencia digital que exige aprender reglas e instrucciones.
Aplicaciones de la IA generativa que permiten entender su potencial son muchas pero destaquemos tres:
Creación de imágenes y vídeos.
La generación de imágenes y vídeos ha revolucionado industrias como el diseño gráfico, la publicidad o el entretenimiento. DALL-E o Midjourney permiten generar imágenes de alta calidad a partir de texto, y ya otras aplicaciones facilitan la creación de vídeos con simples comandos.
Esto acerca la producción de contenido visual, reduce tiempos de producción y amplía las posibilidades creativas de cualquier persona sin tener que «aprender» la técnica. Para 2025 más del 30% del contenido visual en marketing será generado o editado por IA, asumiendo un profundo impacto en la creación y consumo de contenido visual, incluidas las redes sociales.
Capacidad razonadora.
La IA generativa razonadora está revolucionando la toma de decisiones empresariales. Esta tecnología analiza grandes volúmenes de datos y genera conclusiones mejorando la eficiencia y la innovación. La capacidad de razonamiento no solo optimiza procesos internos, sino que también permite a las empresas anticiparse a las necesidades del mercado y adaptarse rápidamente a las tendencias emergentes, convirtiéndose en una herramienta esencial para mantener la competitividad en el dinámico y siempre cambiante entorno empresarial actual.
Generadora de código.
Una de las particularidades que más fuerte están impactando es el uso de herramientas entre las programadoras y analistas de datos que les está permitiendo mejorar hasta en un 20% en los tiempos de desarrollo. Sin duda conforme vaya progresando la labor del programador deberá adaptarse y asumir una nueva figura atendiendo a que progresivamente se impondrá el desarrollo de productos digitales de manera natural, utilizando la conversación e imponiendo una nueva era NO CODE.
Y esto sólo acaba de empezar
La IA generativa está transformando rápidamente nuestra forma de crear, trabajar y tomar decisiones. Su capacidad para generar contenido original y razonar sobre datos complejos está abriendo nuevas posibilidades en diversos campos, desde el arte hasta la programación.
A medida que esta tecnología continúa evolucionando, es crucial que las empresas y los profesionales se adapten y colaboren para aprovechar al máximo su potencial innovador y mantenerse competitivos en un mundo cada vez más digitalizado.
Eso no quita para entender la preocupación cada vez más generalizada sobre la capacidad de sustituirnos en numerosos trabajos. El futuro del trabajo es un desafío a asumir que posiblemente pase por construir relaciones humano-máquina colaborativas pero pensémoslo con cuidado y seamos conscientes del impacto en el uso y abuso de lo generativo.
Pensemos además que el gasto energético asociado a hacer imágenes y etcéteras es claramente insostenible si lo combinamos con el resto de tecnologías eléctricas.