Uno de los grandes problemas de las empresas es que cada empleado trabaja para su jefe, por lo que si los jefes no tienen visión cliente este deja de existir, es decir, si tienen una visión financiera se trabaja para que salgan los números, si tienen visión de procesos se trabaja en la eficiencia … pero en ambos casos el cliente y la sociedad están en segundo plano.
Por desgracia todavía nos encontramos con estas visiones como norma general de liderazgo en las empresas, y son pocos los que han entendido que el jefe no existe, y que tu jefe es el cliente, que sin él no hay razón de ser.
Normalmente son empresas o con un liderazgo muy claro donde el único que no tiene jefe sabe que el suyo es el cliente, como Mercadona a nivel nacional, o Apple, Zappos, Patagonia a nivel internacional, o start-ups como Uber, Airbnb, Slack o Zenefits que nacen con el firme propósito de dar utilidad al cliente, ya que tienen claro que para generar negocio hay que tener al cliente en el origen del negocio.
Tu jefe es el cliente y sin él no hay razón de ser.
Así que hasta que entendamos que no trabajamos para nuestro superior no entenderemos la sociedad actual, donde el cliente, gracias a la tecnología, cada vez tiene más conocimiento y es más consciente de lo que consume y quiere consumir, por lo que dejarà de lado aquellas empresas que no le ofrecen valor y utilidad real.
Y ahora viene la parte de cada uno, donde tomamos o no responsabilidad, porque es muy fácil decir que mi jefe no tiene visión cliente, pero ¿qué hacemos nosotros para cambiarlo? Ante esto nos encontramos con dos tipos de personas; el que quiere entender y afrontar este momento, o el que hace el avestruz y piensa que todo depende de su jefe y se queda esperando el milagro del cambio.
Si estás leyendo esto seguro que eres de los que protagoniza este cambio y afronta el momento, los que en más de una ocasión os habéis enfrentado a vuestra organización en pos del cliente, aquellos bichos raros que queréis cambiar el modo de hacer negocio, no sólo porque es mejor para el cliente sino porque es el único que tiene sentido para generarlo.
Así que despide a tu jefe, por lo menos en tu mente, y contrata uno nuevo, el cliente, tu día a día cobrará mucho más sentido e impactará de verdad en la sociedad.
Eduardo Beotas
Socio fundador de Soulsight
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